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Historia de pareja

«Creo que ya te perdoné. Todavía no confío en ti.»

Perdonar una infidelidad: una historia contada por los dos y lo que dice la investigación

¿Se puede perdonar una infidelidad? La historia de una pareja contada por los dos, lo que dicen los estudios, qué ayuda, qué no y cuándo buscar terapia.

Escrito por el equipo de Venna Actualizado el · 8 min de lectura
Qué pasó
Cuatro meses con un ex
Cómo se supo
Ella se lo dijo
Terapia
A los tres meses
Desde entonces
Dos años

Historia ilustrativa: nombres y detalles inventados a partir de situaciones frecuentes.

Esta es la historia de Andrés y Lucía, contada por los dos, por turnos, para que veas cómo puede ser ese camino. Después, lo que dicen los estudios sobre la infidelidad y el perdón, algunas ideas prácticas y preguntas para hablarlo entre ustedes.

Andrés y Lucía, cada uno a su turno

Lucía

Se lo dije yo. Llevaba cuatro meses escribiéndome con un exnovio que volvió a aparecer en una boda, y dos veces nos vimos en un hotel. Un domingo, después de comer con su familia, le pedí a Andrés que nos quedáramos en el auto antes de entrar a la casa. No quería que se enterara por otra persona. Tampoco aguantaba más mentirle.

Andrés

Me acuerdo de que la música seguía puesta. Ella hablaba y yo pensaba en tonterías: si había cerrado la puerta con llave, si mi mamá nos estaba viendo desde la ventana. Esa noche dormí en el sillón. Al día siguiente fui a trabajar y no le conté a nadie. Me daba vergüenza, como si el que hubiera hecho algo malo fuera yo.

Lucía

Las primeras semanas me hacía las mismas preguntas todos los días. Dónde, cuántas veces, si lo quería. A veces a las tres de la mañana. Yo contestaba y él se iba al baño a llorar. Hubo noches en que pensé que contarle había sido un error, que solo le había echado encima mi culpa.

Andrés

Mi hermano me dijo que si la perdonaba era un ingenuo. Mis amigos, que me tomara mi tiempo. Yo no sabía ni lo que quería. Lo único que tenía claro era que necesitaba saber la verdad completa, aunque doliera, porque lo que no soportaba era imaginarme cosas.

Lucía

Bloqueé a esa persona delante de él y le di la contraseña de mi teléfono sin que me la pidiera. Eso no arregló nada, pero sin eso ni siquiera podíamos empezar a hablar. Lo que más me costó fue no ponerme a la defensiva cuando él volvía a preguntar lo mismo por décima vez.

Andrés

A los tres meses fuimos con una psicóloga de pareja. Ahí salió algo que yo no quería oír: desde que murió su papá, Lucía se sentía sola y yo vivía metido en el trabajo. Eso no justifica lo que hizo, y la psicóloga lo dejó claro. Pero entendí que lo nuestro venía mal desde antes.

Lucía

Casi un año después, una noche lavando los platos, me dijo: “Creo que ya te perdoné. Todavía no confío en ti”. Me dolió. Ahora pienso que fue lo más honesto que me ha dicho.

Andrés

Ya van dos años. No lo he olvidado y hay días en que todavía me duele, sobre todo cuando ella llega tarde y no avisa. Pero ya no quiero que lo pague. Eso fue lo que cambió para mí.

Lo que dice la investigación sobre la infidelidad y el perdón

Perdonar no es olvidar ni reconciliarse. El Greater Good Science Center, de la Universidad de California en Berkeley, resume así lo que los investigadores entienden por perdón: no significa olvidar ni justificar lo que pasó, y tampoco obliga a reconciliarse con quien te hizo daño. Se puede perdonar y separarse, o seguir juntos sin haber perdonado todavía.

Un modelo del perdón en tres etapas. En 1998, los psicólogos Kristina Coop Gordon y Donald Baucom describieron el perdón después de una traición en la pareja como un proceso de tres etapas, parecido a la reacción ante un trauma: primero el golpe, luego intentar entender cómo pasó y, al final, seguir adelante. Para ellos, quien ha perdonado ve la relación de forma realista, con lo bueno y lo malo, ya no vive dominado por el enojo contra el otro y tiene menos ganas de castigarlo. Nada de eso exige olvidar.

En los estudios, las parejas que fueron a terapia tras una infidelidad mejoraron. En 2004, Gordon, Baucom y Douglas Snyder probaron una terapia basada en ese modelo con seis parejas. La mayoría terminó sintiéndose mejor, en lo personal y como pareja, y quien había sido engañado sentía que había perdonado más que al principio. Seis parejas son muy pocas, así que hay que tomarlo con cautela. Otros dos estudios van en la misma dirección. En Estados Unidos, en un ensayo de terapia de pareja con 134 parejas, las 19 que habían vivido una infidelidad empezaron con más malestar que las demás. Pero las que ya habían hablado de la infidelidad, antes de la terapia o durante ella, parecen haber mejorado su satisfacción con la relación más que las parejas sin infidelidad (Atkins y colaboradores, 2005). En Alemania y Austria, 145 parejas que fueron a terapia por una infidelidad siguieron mejorando hasta seis meses después de terminarla, y para entonces ya no se distinguían de las otras parejas (Atkins y colaboradores, 2010).

Perdonar no siempre ayuda. Un estudio que no trataba de infidelidad siguió a 72 parejas de recién casados durante dos años. Cuando el otro rara vez era hostil, quien perdonaba seguía más satisfecho con la relación. Cuando el otro insultaba o se burlaba a menudo, quien más perdonaba veía caer su satisfacción más rápido (McNulty, 2008, resumido en McNulty y Fincham, 2012).

Cómo perdonar una infidelidad sin obligarte a olvidar

El recuerdo se queda. Lo que cambia es que el enojo ya no decide cada conversación.

El perdón y la confianza van a ritmos distintos. Puedes haber perdonado y todavía necesitar comprobar cosas. Si la confianza vuelve, vuelve poco a poco, cuando lo prometido se cumple una y otra vez.

Entender por qué pasó no lo justifica. Hablar de lo que ya no funcionaba entre ustedes puede ayudar a reconstruir la relación, pero la responsabilidad de la infidelidad es de quien la cometió.

Lo que suele ayudar:

  • que la otra relación se termine de forma clara y que se corte el contacto hasta donde se pueda;
  • respuestas honestas, aunque cuesten y aunque las preguntas se repitan, en vez de ir soltando la verdad a pedazos;
  • poder pedir una pausa cuando la conversación se desborda, y retomarla después;
  • darse tiempo, sin ponerle fecha al perdón.

Lo que no ayuda:

  • exigir un perdón rápido “para pasar la página”;
  • decir que ya perdonaste para no tener que decidir nada, cuando el enojo sigue ahí;
  • sacar la infidelidad en cada pelea, años después.

Cuándo buscar terapia de pareja

Si sienten que dan vueltas sin avanzar, si las peleas suben de tono o si alguno de los dos no está bien, en terapia de pareja pueden hablarlo con un profesional. Y si la persona engañada lleva semanas sin poder dormir, comer o trabajar, también puede servirle buscar ayuda por su cuenta.

Preguntas para hablarlo entre los dos

Si les sirven, en nuestras preguntas para parejas hay más.

  1. ¿Qué te haría sentir que hoy te estoy diciendo la verdad?
  2. ¿Hay alguna pregunta que ya no te atreves a hacerme?
  3. ¿Había algo entre nosotros que no iba bien y de lo que nunca hablamos?
  4. Para ti, ¿qué significaría perdonarme, en concreto?
  5. ¿Qué necesitas de mí en los próximos tres meses?
  6. ¿Qué hacemos los días en que vuelva el dolor?

Hablarlo con una pareja que ya pasó por ahí

En Venna, ustedes dos hablan con otra pareja en una llamada de voz de una hora, guiada por la app. Eligen un tema (por ejemplo, la confianza) y los ponemos en contacto con una pareja que está viviendo algo parecido o que ya lo vivió. Nadie usa su nombre real y la sesión solo se hace si los cuatro están de acuerdo. La app hace las preguntas y cada persona tiene su turno para hablar. Cada pareja cuenta lo que vivió, en lugar de dar consejos. Nada se graba, salvo que los cuatro elijan una sesión grabada con una pareja con experiencia, y ninguna IA escucha.

Venna no es terapia, y no es para ustedes si la otra relación sigue: en ese caso, empiecen con un profesional. Si después de descubrirlo hay amenazas, control o violencia, o si has pensado en quitarte la vida, pide ayuda:

  • En México: si eres mujer y sufres violencia, Línea de las Mujeres, 079 (opción 1), gratis y las 24 horas; si eres hombre o persona LGBT+ y sufres violencia, Línea de la Vida, 800 911 2000, que atiende a cualquier persona; si piensas en el suicidio, Línea de la Vida, 800 911 2000, gratis y las 24 horas; emergencias, 911.
  • En España: si eres mujer y sufres violencia, 016, gratuito y confidencial, las 24 horas; si eres hombre o persona LGBT+ y sufres violencia, 112 si hay peligro y, si eres LGBT+, el 028, gratuito y las 24 horas; si piensas en el suicidio, 024, gratuito y las 24 horas; emergencias, 112.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Perdonar una infidelidad es lo mismo que olvidarla?

No. El Greater Good Science Center, de la Universidad de California en Berkeley, resume que perdonar no significa olvidar ni justificar lo que pasó, y tampoco obliga a reconciliarse. Se puede perdonar y separarse, o seguir juntos sin haber perdonado todavía.

¿Cuáles son las etapas del perdón después de una infidelidad?

En 1998, los psicólogos Kristina Coop Gordon y Donald Baucom describieron el perdón tras una traición en la pareja como un proceso de tres etapas, parecido a la reacción ante un trauma: primero el golpe, luego intentar entender cómo pasó y, al final, seguir adelante. Para ellos, quien ha perdonado ve la relación de forma realista, ya no vive dominado por el enojo y tiene menos ganas de castigar al otro.

¿Sirve la terapia de pareja después de una infidelidad?

Los estudios son pocos, pero van en la misma dirección. En Alemania y Austria, 145 parejas que fueron a terapia por una infidelidad siguieron mejorando hasta seis meses después de terminarla, y para entonces ya no se distinguían de las otras parejas (Atkins y colaboradores, 2010). En un ensayo en Estados Unidos, las parejas que ya habían hablado de la infidelidad parecen haber mejorado su satisfacción más que las parejas sin infidelidad.

¿Cuánto tiempo tarda en volver la confianza después de una infidelidad?

No hay una fecha, y el perdón y la confianza van a ritmos distintos. Puedes haber perdonado y todavía necesitar comprobar cosas. Si la confianza vuelve, vuelve poco a poco, cuando lo prometido se cumple una y otra vez.

¿Qué ayuda y qué no ayuda a perdonar una infidelidad?

Suele ayudar que la otra relación termine de forma clara, que haya respuestas honestas aunque las preguntas se repitan y que se puedan pedir pausas cuando la conversación se desborda. No ayuda exigir un perdón rápido “para pasar la página”, decir que ya perdonaste cuando el enojo sigue ahí ni sacar la infidelidad en cada pelea años después.

¿Perdonar siempre es bueno para la relación?

No siempre. Un estudio que siguió a 72 parejas de recién casados durante dos años encontró que, cuando el otro rara vez era hostil, quien perdonaba seguía más satisfecho. Cuando el otro insultaba o se burlaba a menudo, quien más perdonaba veía caer su satisfacción más rápido (McNulty, 2008).

¿Podemos hablar de una infidelidad con otra pareja en Venna?

En Venna, ustedes dos hablan una hora, por llamada de voz, con otra pareja que está viviendo algo parecido o que ya lo vivió, por ejemplo con el tema de la confianza. Nadie usa su nombre real y cada pareja cuenta lo que vivió, en lugar de dar consejos. Venna no es terapia, y no es para ustedes si la otra relación sigue: en ese caso, empiecen con un profesional.

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